La Cirrosis Hepática se produce por un daño continuo del hígado, por mucho tiempo (años); en el tejido hepático se acumula fibrosis. Una de las causas de la cirrosis hepática es el exceso de alcohol ó la hepatitis B,C,D.
La cirrosis hepática es una enfermedad crónica del hígado, la cual afecta al funcionamiento normal de este órgano, eso implica que las células hepáticas se reemplazan por un tejido cicatrizado, por lo cual el funcionamiento del hígado se ve afectado.
Las causas de la cirrosis:
- Principalmente el exceso de alcohol
- Enfermedades congénitas ó hereditarias, como por ejemplo hemacromátosis, la enfermedad de Wilson, entre otras.
- Ante una reacción algún medicamento ó producto tóxico.
- Cuando el conducto biliar se encuentra obstruido por un tiempo prolongado, como es el caso de la colangitis.
- Por la hepatitis B, C, D
Esta enfermedad comúnmente no desata síntomas notorios, solo hasta cuando el hígado esta muy afectado, por lo cual las alternativas de recuperación son bajas.
Síntomas:
Vómitos, náuseas, un mal estar general, pérdida del apetito y con esto pérdida de peso.
Coloración amarilla de la piel y de la parte blanca de los ojos
Agrandamiento del hígado, picores en la piel y acumulación de líquidos, entre otras.
Existe una interpretación emocional de esta enfermedad, debido que el hígado es algo así como la morada de la rabia y la indignación, aquellas emociones como la ira ò el resentimiento se van juntando a lo largo del tiempo y así nos va autodestruyendo. Por todo esto hay un pensamiento positivo ante la cirrosis hepática, el poder expresar el disgusto sin temer a ello, y pensar que uno mismo es el responsable de la felicidad y no culpar a otros.
El Hongo Reishi: Reishi es comúnmente utilizado en China para el tratamiento de la hepatitis crónica. En tratamientos de 2 a 15 semanas de duración, el ratio de eficiencia fue de 70,7 a 98,0%. En Japón se ha descrito que el extracto de Reishí es efectivo en tratamiento de pacientes con problemas de hígado. En estudios realizados sobre ratones con hepatitis inducida con tetracloruro de carbono, los extensos daños producidos al hígado fueron significativamente inhibidos por dosis continuadas de tintura de Reishi, promoviéndose la regeneración del hígado.